Las estrellas de mi cielo
Cierro los ojos y las veo, veo a cada una de las estrellas de mi cielo, las que
estuvieron y ya no están, las que fueron estrellas fugaces, las que están más allá
del horizonte y pocas veces …
El amor de pareja: ¿qué es? ¿Qué significa? ¿Qué es para mí?, creo que, contestando
la última pregunta, puedo decir qué es el Amor de Pareja, porque somos diferentes,
sentimos diferente y percibimos diferente lo que nos rodea.
El amor es una aventura, definitivamente es una bella aventura llena de colores,
colores que me encantan, unos brillan más que otros, con algunos me ilumino más,
con otros no tanto, algunos de ellos me opacan, pero esos hoy los dejo fuera.
El amor de pareja, es un encuentro único, es como dice Gioconda Belli en su poema
Estaré “La diferencia entre una vida y otra” , porque mi vida, es otra, es otra desde el
momento en que lo ví, él siempre estuvo ahí, cerca de mí, rodeándonos por años, hasta
que la vida permitió que nuestras miradas se encontraran. Desde ese momento, sin
saber su nombre, sin saber quien era, me quitó el sueño, “Los amorosos no pueden
dormir” dice el poema de Jaime Sabines Los Amorosos y sí, no se puede dormir y solo
te preguntas porque ronda en tus pensamientos, si no lo conoces.
Y el amor de pareja se transforma, crece, se convierte, se fusionan en uno solo, y la
complicidad de dos almas se entrelazan para siempre.
La admiración mutua y el deseo, se cruzan en un solo camino, reforzar el amor, crecer
en el amor y compenetrarse “hasta que mi sexo explotó como una granada” , una línea
del poema Anoche de Gioconda Belli, que describe perfectamente cuando se aman los
cuerpos. Los cuerpos con el tiempo se amoldan, encajan perfectamente como una
llave en la cerradura, confirmo que fueron hechos el uno para el otro. Mis noches a su
lado, junto a su cuerpo que me abarca, que me protege, que me dice que está ahí por
y para mí, es “así quiero quedarme” , nuevamente Gioconda Beli lee mis pensamientos
en su poema Huellas.
El amor de pareja, es aprender del otro, es tomar la decisión todos los días de amarlo,
es sentarme cada mañana con él a tomar café entre charlas interminables, para
después, iniciar el ajetreo del día llenos uno del otro.
Foto de Compagnons en Unsplash