La diputada priista Paola Gárate pidió a los gobiernos Federal y Estatal implementar un programa emergente de reconstrucción económica, tras la pérdida de 22 mil 171 empleos formales en Sinaloa durante el último año.
Culiacán, Sinaloa.- La diputada del PRI, Paola Gárate, hizo un llamado a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y al Gobierno del Estado para implementar un programa emergente de reconstrucción económica, luego de que Sinaloa registrara la pérdida de más de 22 mil empleos formales durante el último año.
Durante la conferencia de prensa semanal del Grupo Parlamentario del PRI, la legisladora afirmó que el estado enfrenta un deterioro económico que requiere acciones inmediatas, con objetivos claros, estrategias definidas y resultados medibles para recuperar el empleo, fortalecer el ingreso de las familias y generar condiciones que incentiven la inversión.
Gárate señaló que la reducción del empleo formal ha impactado directamente el consumo interno, lo que limita la capacidad de recuperación económica. En ese sentido, sostuvo que las familias necesitan ingresos estables para dinamizar la actividad productiva y evitar un mayor debilitamiento del mercado local.
Con base en cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), explicó que en junio de 2026 Sinaloa contabilizó 566 mil 980 trabajadores asegurados, frente a los 589 mil 151 registrados en el mismo mes de 2025, lo que representa una pérdida de 22 mil 171 empleos formales.
La legisladora destacó que cada empleo perdido implica la pérdida de prestaciones como seguridad social, aguinaldo y acceso a créditos para vivienda, además de generar incertidumbre económica para miles de familias.
Asimismo, aseguró que diversos sectores estratégicos muestran un retroceso importante. Indicó que el Producto Interno Bruto de las actividades secundarias alcanzó en 2024 su nivel más bajo desde 2006 y afirmó que actividades como la minería y el sector energético presentan caídas históricas.
Finalmente, Paola Gárate reiteró que la recuperación económica requiere una estrategia coordinada entre los gobiernos Federal y Estatal para fortalecer a las empresas locales, incentivar la inversión y recuperar los empleos formales, al considerar que el crecimiento económico depende del fortalecimiento del mercado laboral.