Movimiento Ciudadano propuso una política nacional de seguridad alimentaria con mayor certidumbre comercial y mecanismos de apoyo para los agricultores. El dirigente también cuestionó la situación económica y de seguridad de Sinaloa y pidió al Gobierno priorizar la atención de estos problemas.
Culiacán, Sinaloa.- México incrementa su dependencia del maíz importado mientras los productores sinaloenses enfrentan menores niveles de producción, bajos precios y falta de certidumbre comercial, afirmó Sergio “Pío” Esquer, coordinador estatal de Movimiento Ciudadano.
Durante una conferencia de prensa, Esquer señaló que, de acuerdo con las cifras que presentó, las importaciones de maíz pasarían de aproximadamente 16.5 millones de toneladas en 2018 a cerca de 27 millones para el ciclo 2026/27, lo que representaría un aumento de alrededor del 64 por ciento.
El dirigente de MC consideró que esta situación representa un reto para la seguridad alimentaria del país y destacó la importancia de fortalecer la producción nacional.
En el caso de Sinaloa, señaló que el sector agrícola enfrenta una combinación de factores que han reducido su rentabilidad, entre ellos la sequía, una menor superficie sembrada, los precios internacionales, la falta de certidumbre comercial y apoyos que, afirmó, han resultado insuficientes o tardíos.
Esquer recordó que durante una de las principales crisis de sequía de los últimos años la producción estatal de maíz cayó a alrededor de 1.6 millones de toneladas. Asimismo, afirmó que en la temporada más reciente la producción se redujo hasta en 35 por ciento debido a factores climatológicos.
El coordinador estatal también cuestionó la desaparición de ASERCA y de mecanismos de comercialización que, dijo, anteriormente brindaban mayor certidumbre a los productores.
“Los agricultores no estamos pidiendo privilegios ni que el Gobierno nos garantice una utilidad. Estamos pidiendo piso parejo para competir”, sostuvo.
Ante este escenario, Movimiento Ciudadano planteó una política nacional de seguridad alimentaria sustentada en cuatro puntos: establecer cuánto maíz requiere producir el país, generar mecanismos plurianuales de certidumbre para los productores, reconstruir esquemas de comercialización y administración de riesgos y reconocer a Sinaloa como una región estratégica para la producción de alimentos.
Esquer también se refirió a la situación económica y de seguridad de Sinaloa. Afirmó que la violencia ha afectado la generación de empleos, la inversión y la actividad productiva.
Asimismo, sostuvo que Sinaloa se encuentra en el último lugar nacional en crecimiento económico y consideró que esta situación debe llevar al Gobierno estatal a concentrar sus esfuerzos en atender los problemas económicos y de seguridad.
Finalmente, cuestionó que, mientras persisten estas dificultades, Morena concentre su atención en el proceso electoral de 2027.